domingo, 29 de junio de 2014

MIENTRAS

Mientras haya bares cansados de tantas despedidas,
mientras haya amaneceres de los que nunca se haya oído hablar;
mientras haya niños haciendo apología a la curiosidad,
haya bosques de sonrisas creciendo entre tantos “nunca”,
ojos cerrados en estómagos hambrientos imaginando algo mejor,
mientras haya alguien sin un color
favorito.

Mientras el viento siga haciendo de réquiem a la vida,
haya un loco llamándola a ella poesía.
Mientras la vida siga yéndose sin despedidas
mientras convivan anarquía y latidos en un mismo rincón,
haya un loco con el puño en alto
abierto.
Mientras siga habiendo sed de cenizas y hambre de fuego,
mientras haya saciados durmiendo en camas ajenas.
Mientras haya heridas sin fecha de caducidad,
revoluciones que sonrían puertas adentro.

Mientras haya ríos que no entiendan de leyes
o quienes las prefieran fugaces y en movimiento.
Mientras haya a quien no le desvelen los números
mientras hayan bolsillos vacíos empeñados en dar,
mientras se sigan escuchando palmas en San Nicolás,
mientras haya una flor que sueñe con ser madera
mientras se escuche los ecos de quien haya perdido la cabeza.

Mientras haya quien tenga la certeza de que ella no tiene alas,
no vuela,
como si no iba a dejar huella.

Mientras haya alguien que pregunte antes porqué te escondes
que tu nombre.
Mientras haya una piel grávida de caricias
o la sombra de una higuera cargada de gente que te espera.
Mientras haya quien lleve algo más que recuerdos en la maleta,
mientras haya miles que griten “otra”.
Mientras se eche de menos
y nunca haya primaveras de más.

Mientras haya quien le baile al atardecer
y no le haga falta sentir que vuelve a nacer
para seguir de pie.
Mientras haya quien crea que las estaciones viven en las arrugas de nuestra piel
Mientras…
…seas tú, vida.

mientras seas tú, no me hace falta un después. 

lunes, 10 de febrero de 2014

SOMOS, ROTOS.


Rompimos a llorar sin saber si dar la vuelta.
Presentaremos nuestras rodillas a la tierra,
le daremos de beber cobardía y aprenderemos a andar con ellas.
Lloverán piedras,
nos insultarán con quienes antes bailábamos
perderemos lo que nunca tuvimos
perderemos con lo que siempre soñamos
y no, no lo recuperaremos
Hablaremos de suicidios.
Roto el corazón, los latidos buscarán hogar
en el único sitio que prometa credibilidad.
Tal vez incluso ni suframos con el sufrimiento,
tal vez lo hagamos nuestro, nos aderece el día a día.
Sin reproches, sin quejas.
Incapaces de recordar algo mejor
Peor aún:
Incapaces de imaginar algo mejor.

Tal vez muramos de la peor de las formas,
sin motivos, sin creer haber encontrado,
en otra persona,
alas

Quizás nos ahoguemos en la duda
de que será. El tiempo apriete el cerco
y nos inunden los años,
sin miramientos,
sin universo,
perdidos.

Hasta tal vez llegue el día en que nosotros
vendamos la empatía a la profesionalidad,
la calidad, los resultados y la estadística.
Las personas dejen de ser números
para convertirse en ausencias
y las pérdidas dejen de ser números
para convertirse en nosotros.

Tal vez siempre estuvimos ciegos
y aunque la lucidez llamara a la puerta
inspirando eternidad garabateada,
nunca supimos mirar
Peor aún:
nunca quisimos mirar.

Dentro, la oscuridad es un consuelo,
si no  lo crees, pregúntales a quienes prefieren no haber vivido.
Fuera, la ignorancia es el consuelo de quien no quiere ver dentro.

Y hasta aquí seguimos,  
derruidos. Rotos.
amasijos de escombros.
Un puñado de ahoras
que nunca supieron
darse cuerda.
Andando en dirección “encontrarse”,
Perdidos hasta que dejemos de andar.

Tal vez el amor fue, tan solo, la más perfecta de las ilusiones.
¿seremos titiriteros o títeres? ¿Estaremos condenados a ahorcarnos con nuestros propios hilos? ¿Somos los hilos que ahorcamos al mismísimo movimiento?
Tal vez sólo somos un quizás que a los dioses les da pereza dilucidar.
Eternamente inconclusos.
Peor aún:
Inconclusos y momentáneos. Como un, casi-estornudo.

Seguramente,
entre vivir o morir,
todos elegimos la “o”.
El divagar, la niebla,
la excusa, la vuelta atrás en una despedida, el bostezo, la indiferencia,
el paso atrás ante la violencia, el parpadeo, el garabato, el tarareo,
el no sé/ no contesto, el maquillaje, la conformidad, la mano escondida que esconde un “dónde”, un “puño”, un “nombre”. El que me lee, el que no, y el que nunca supo.

A lo mejor toda esta mierda que gira
acabe por vomitar
por vomitar-nos
A lo peor todo sirvió de nada.

Al margen de los “quizás”, y los “tal vez”
hay una certeza que impregna y acaricia cada verso
y que le da cierta calidez:

Lo que seamos…
…lo somos.
Juntos…
…nosotros.  

viernes, 7 de febrero de 2014

EL VIENTO SOPLA. ELLA INSPIRA


Abro la puerta y salgo fuera.
El viento sopla. Ella inspira. El resto qué más da.

Hoy he ido a pasear
callejuelas, lluvia, una Luna tímida y creciente que casi no está…
Al salir olvido el móvil, el paraguas y respirar.
Así que vuelvo a casa sin amigos en el bolsillo,
oliendo a nube y desahogado,
como un niño.
Antes de llegar a casa pensé en lo fácil que sería huir de todo
excepto de ti.
Pero no quiero hablar de eso ahora
no quisiera insistir,
no me gustaría ser estribillo.
No me apetece tener que,
simplemente decir,
lo que debería gritar.
No me atrevo
a hacer que tengas que leer
lo que deberías oír.
Así que, mejor lo olvido.

Llego a casa.
Todo es distinto

Me pregunto quién coño ha llenado el espejo de la entrada con mis miedos.
Quién coño se ha metido en la cama y se ha olvidado el corazón dentro.
Quién ha llenado el periódico de mentiras y los sueños de dinero.
Quién ha agujereado mi chistera y se ha comido al conejo que vivía dentro.
¡Quién!
Quién ha vaciado la tele
Quién se habrá entretenido en llenarme los cajones con relojes de arena
Quién me ha metido en la cartera preso y sin cadenas
¡Quién!
Quién ha llenado esto de fotos nuestras
Quién se ha dejado la puerta abierta
¡Joder! si es que huele a poesía muerta

Voy a cerrar la puerta,
no quiero que aquí vuelva a entrar cualquiera
y se pregunte eso de:
Quién
Quién soy, y quién era.

Abro la única ventana a ver si esto se ventila.
El viento sopla. Ella expira. El resto qué más da.