sábado, 2 de julio de 2016

IMPRESCINDIBLES








El jueves conocí a dos mimos y entendí, quizás, como esos muertos de hambre nos alimentan más que cualquier centro comercial.

Madrid está de rebajas, rebajas de verano

Rebajas de verano
mendigo que pide, la palma bocarriba desnuda de su mano
exige quien lo coja y lo levante del suelo que lo ha visto caer,
no es por el peso del dinero que le das para comer.
Exige quien lo saque a bailar sin enseñarle el cómo,
reclama un nosotros,
no un: “toma y arreglártelas solo”.

Rebajas de verano
se rebaja el horario del candado y el chapado en los jardines del moro

Rebajas de verano
se acorta hasta a la mitad el tiempo entre “No, gracias” y “No, gracias”
dichos a los vendedores de cerveza en la plaza del 2 de mayo

Rebajas de verano
en la Almudena, se reduce la visibilidad de su fachada
marmórea y latente,
tanto,
que los ángeles de nuestro tiempo se inclinan ahora
ante la tez morena de quien apuñala el silencio
con un violín que exclama presente

El jueves conocí a dos mimos y entendí, seguro, lo imprescindibles que son y nos serán.
Son nuestro “también”,
nuestro “menos mal”,
y en tardes tan bonitas como aquella,
son nuestro “además”.

sábado, 25 de junio de 2016

DERROTADOS BAJO EL ARCO DE LA VICTORIA



El arco la victoria
rima con los desorientados.
Su río metálico de faros
reducido a ruido.

El arco de la victoria
recortando el horizonte
de tantos derrotados.

Una guitarra sorda
acelera el ritmo
de un zapato sin capricho.

Las oscuras golondrinas vuelan alto
el ejército del aire, atado a la tierra,
sepultado,
sometido,
a unas vistas custodiadas por lavanda;
y aquí,
aunque más cerca ahora,
sigo sin saber dónde estabas.

lunes, 23 de mayo de 2016

SIÉNTESE AQUÍ

—Siéntese aquí, ¿cómo se siente hoy?
—No lo sé.
—Pero… párese, piénselo un momento, yo me siento bien, a gusto, todo el mundo sabe cómo se siente, ¿cómo os sentís vos?
—…

Asustado;
como lo está la libertad de los axiomas,
como se siente el ruin a solas,
como un pueblo sin historia,
como un imbécil sin diplomas .

Necesario;
como la puñalada que le damos al vinilo,
como el temblor de un escalofrío,
como Emily Mandel, un boli y su estilo,
como recordarte y encabritar veintiuno
                                          de mis latidos.

Perdido;
como un desahucio sin resistencia,
como un afluente sin su río,
como mujer sin acento,
supersticioso sin mandamientos.
Perdido como ellos sin dinero y clero,
como nosotros sin risa y sexo,
como una verdad robada a tientas.
Perdido sigo, andando, y a sabiendas.

Bailando;
como la golondrina le baila al estanque,
como tu sonrisa le baila a mi escudo,
como al profesor aburrido, le bailan sus pupilos.
Bailando;
como la música baila con tus ojos cerrados,
bailando sin compás,
sin razón para bailar,
con el miedo del que piensa que si deja de moverse
la música no volverá a sonar.

Esbribiendo,
mucho,
por si olvido
saber donde vivo.
Con amigos,
todos,
por si río
que sean testigos.